miércoles, octubre 21, 2020

Lamentable advertencia a una empleada de supermercado : «Somos tus vecinos y queremos que te busques otra vivienda mientras dure el coronavirus»

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Miriam, que ahora reside en Cartagena, ya ha puesto una denuncia a la Comunidad hasta que el ‘cobarde’ de la nota salga a la luz

Solidaridad; «Adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles».

Ese es el significado de dicha palabra. Palabra con la que todo el mundo se siente identificado desde que se dio a conocer el coronavirus.

Todo el mundo es solidario hoy en día. Aplausos, mensajes en las redes sociales…todo mentira. Pura fachada para buscar unos ‘likes’ en Facebook y quedar bien ante sus amigos…

La gente no es solidaria por norma general. Las palabras que definen al mundo hoy en día son envidia, egoísmo, narcisismo y poca vergüenza (no todo el mundo es así gracias a Dios). Y si no, que se lo digan a Miriam A.M, empleada de un supermercado desde que llegó a Cartagena hace unos años ya. Esta mujer contó en las redes sociales un hecho de lo más vergonzoso que le sucedió ayer cuando se levantó.

Al parecer, un vecino (o varios) de su urbanización le dejó una nota debajo de la puerta de su casa. En principio, hablando de solidaridad y de que todos sus ‘amigos’ de la comunidad conocen su lugar de trabajo, pensó ingenuamente que era una carta emotiva, de agradecimiento por la labor que está desempeñando (cabe recordar que los empleados de supermercados, al igual que sanitarios, policías, etc…siguen desempeñando sus funciones para ayudar al resto del mundo, poniendo en serio peligro su salud y la de sus familiares). Se equivocó.

Su hijo, de diez años, le llevó la nota a la cama y al verlo con lágrimas en los ojos se dio cuenta rápidamente que no era nada bueno. No eran lágrimas de alegría, más bien de miedo y tristeza.

Un cobarde (o varios), dejó una nota bajo la puerta de su casa en la que se pudo leer «somos tus vecinos y queremos pedirte por el bien de todos que te busques otra vivienda mientras dura esto, ya que sabemos que trabajas en un supermercado y aquí vivimos muchas personas. No queremos más riesgos». (Hemos corregido el texto por el bien del lector, ya que hay muchas faltas).

Ese es el mensaje ‘solidario’ que le mandan a una persona que está trabajando por el bien de los demás, poniendo en juego su salud y la de sus seres queridos que se encuentran bajo el mismo techo.

Lógicamente, y muy bien hecho, la respuesta de Miriam no se hizo esperar. Bajó y en la ventana de recepción del edificio colgó el mensaje del ‘valiente’ y su respuesta:

«A los valientes que dejan notas debajo de mi puerta y seguro que lo han sacado de una red social, os diré varias cosas; sí, trabajo en un supermercado, lo cual, gracias a nosotros podéis comer a diario.

No me tenéis que dar lecciones de limpieza cuando soy la primera que llega a casa y no puedo darle un beso a mis hijos hasta que no me he limpiado y desinfectado.

La próxima vez, en vez de tanto aplauso a las 20.h tener un poco más de empatía por las personas que trabajamos y tenemos familia. Y en vez de dejar notas debajo de la puerta de mi casa, me tocáis el timbre y os lo diré personalmente.

Por cierto, gracias por hacer llorar a un niño de diez años, que ha sido el que ha cogido la carta».

Grandes palabras de una persona que, tras hablar con el casero, decidieron denunciar a la Comunidad, hasta que los artífices de la dichosa nota den la cara.

«Es lamentable que pasen estas cosas. Bastante tenemos ya para que encima aparezca gente con esta actitud y te deje mensajes así. No es justo y no voy a volver a permitirlo», terminó de decir.

Seguro que el de la ‘notita’ es el primero que sale al balcón, muerto del aburrimiento, para aplaudir por los sanitarios, empleados de los supermercados…y luego lo cuelga en sus redes sociales para hacerse de notar. No se engañen. Hoy en día, como el cobarde de la nota hay muchos. Uno mira (no todo el mundo) por el bien particular y si tiene que pisar al vecino para conseguirlo, lo hará sin miramiento.

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