miércoles, octubre 20, 2021

Madoff y el clan Botín: Relato de la complicidad en la mayor estafa financiera de la historia (primera parte)

Pordría interesarte...

Así se enriquecieron a sabiendas del fraude

Con ocasión de la reciente muerte de Bernard L. Madoff, en cuartaedicion.com vamos a descubrirles en varias entregas, la verdadera historia, nunca antes contada, de la relación y complicidad del clan Botín y el Banco Santander con la mayor estafa financiera de la historia conocida mundialmente como caso Madoff.

Les contaremos, sin ningún tipo de censura como sólo hacemos en cuartaedicion.com, cómo Emilio Botín; sus hijos Ana Patricia y Francisco Javier; su yerno y marido de Ana Patricia, Guillermo Morenés Mariategui; Manuel Echeverría Falla amigo de Madoff y director del fondo suizo del Santander, Optimal; y demás sociedades y fondos gestionados por ellos (Banco Santander, Optimal Investment Services, Optimal Strategic US Equity, Optimal Arbitrage, Optimal Global Estrategy Banif Optimal Low Volatility Fund, Banif Fairfield Impala, Value Inversiones, M&B Capital Advisers, M&B Capital Advisers Holding, M&B Capital Advisers Gestión SGIIC, Alternative Advantage plc, Landmark Investment Fund Ireland, Luxembourg Investment Fund US Equity Plus, Defender Limited, etc.) se enriquecieron cobrando sustanciosas comisiones “fees” por colocar el dinero de sus clientes en la megaestafa de Madoff, a sabiendas de que se trataba de un fraude piramidal y sin llevar a cabo ninguna labor de investigación, “due diligence”, selección o supervisión de inversiones que deberían haber llevado a cabo tan “sofisticadas y experimentadas” entidades financieras (Santander, Optimal o M&B) y supuestamente “reputados” profesionales del sector de las finanzas (Sres. Botín y Echeverría).

Al terminar de leer la última entrega de este serial puede que se pregunten ustedes ¿por qué sólo fue condenado Bernard Madoff y algunos miembros de su empresa, Bernard L Madoff Investment Securities LLC (BLMIS), y por el contrario no han sido aún condenados Manuel Echeverría, Ana Patricia Botín y su marido Guillermo Morenés, Javier Botín o Andrés Piedrahita como cómplices, colaboradores necesarios y beneficiarios de la mayor estafa financiera de la historia?

Probablemente, también se pregunten ¿cómo es posible que personas que han participado en una megaestafa piramidal, aprovechándose sin escrúpulos de sus clientes, puedan ostentar puestos como presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, o miembro de su consejo de administración, Javier Botín?, y ¿cómo puede ser que todos los organismos supervisores (Comisión Nacional del Mercado de Valores, Banco Central Europeo, Banco de España, etc.) que conocen o deberían conocer (si los conocemos nosotros en cuartaedicion.com dichos organismos deben conocerlo mucho mejor) estos hechos han mirado para otro lado y permitido que lleguen a esos puestos y, lo que es peor, que se mantengan en ellos? Se preguntarán también ¿cómo puede ser posible que la Fiscalía Anticorrupción española no haya interpuesto ninguna querella contra todos ellos ni han sido aún juzgados?

El pasado 14 de abril murió Bernard L Madoff a los 82 años víctima de una enfermedad renal terminal. Falleció en la prisión de Butner (Carolina del Norte) en la que ya había cumplido más de 11 años de cárcel de los 150 a los que fue condenado como máximo responsable de la mayor estafa de la historia.

Un fraude que se cifró en 65.000 millones de dólares

El fraude de la empresa de Bernard Madoff, BLMIS, que alcanzaría dimensión internacional afectando a personajes de 136 países como el director de cine Steven Spielberg o a la dueña de la empresa de cosméticos L´Oreal, Liliane Bettencourt, se cifró en la cantidad de 65.000 millones de dólares, siendo el importe neto defraudado de 17.000 millones.

Del total, 3.000 millones fueron captados por el Santander a través de su fondo suizo Optimal dirigido por Echeverría, que ejercería como contacto e hilo conductor de todas las comunicaciones de los Botín con Madoff con el que le unía una profunda relación y amistad.

Echeverría, conocedor del fraude, cerebro y principal responsable de los fondos proveedores (“feeder funds”) de todos los activos colocados a través del Santander, Optimal o M&B; sería perseguido junto con Optimal por la justicia americana y suiza por reclamaciones de la Fiscalía de Ginebra y afectados por la estafa piramidal, entre ellos y fundamentalmente Frank Berlamont, sin que hasta la fecha, inexplicablemente, haya sido condenado, gracias en algún caso a la conveniente y sospechosa incomparecencia en juicio del testigo fundamental, Rajiv Jaitly.

Echeverría habría sido protegido por el clan Botín, como gerente de su fondo suizo Optimal, para que no se conociese la intervención de todos ellos en la estafa, alcanzando, a los seis meses de la detención de Madoff, un rápido acuerdo con Irving Picard, administrador concursal designado para la recuperación de los activos estafados a los clientes de BLMIS, que incluía el pago de 235 millones de dólares para evitar una investigación más a fondo de su implicación en el fraude.

Piedrahita y el clan Botín

Pero, según fuentes bien informadas, la persona que convenció al clan Botín para entrar en el fraude piramidal sería el colombiano Andrés Piedrahita Arrocha, que llegó a ser uno de los tres máximos responsables de Fairfield Greenwich Group (FGG) gracias a su matrimonio con la hija de Walter Noel, banquero privado de Nueva York.

FGG fue el “feeder fund” más grande que dedicaba el 95% de los activos de sus clientes en BLMIS, más de 7.000 millones de dólares. FGG tenía oficinas en Nueva York, Londres, Miami y Madrid en la que entre otros trabajó Fernando Fernández de Córdova.

Piedrahita, “el alma de la fiesta” a cuyos “saraos” asistían, entre otros: Juan Abelló, José Manuel Entrecanales, Alberto Cortina y Elena Cue, Isabel Preysler y Miguel Boyer o “Ana P.” Botín y “Willy” Morenés, con los que sigue manteniendo una estrecha relación y comparten año nuevo en la elitista localidad y estación invernal suiza de Gstaad; tenía apartamento en Nueva York, mansión en Londres, Miami y Madrid, en la lujosa zona residencial de Puerta de Hierro, apartamento en el barrio de Salamanca, casa en Mallorca y avión privado (en el aeropuerto de Torrejón…) y conseguiría, con los Botín, que “respetadas” grandes fortunas como los Abelló, Cortina, Koplowitz, Jove, Lladró, Fernández Somoza, Serratosa Caturla, Hernández Barrera, Súñer, Bahvnani o Almodovar colocasen su dinero en BMIS.

Ni FGG ni Piedrahita llevaron a cabo un seguimiento o “due diligence” como deberían conforme a su “prestigio” profesional y la importancia del importe colocado, más de 7.000 millones, por lo que se deduce que debían ser conocedores de los manifiestos indicios de estafa, pero miraron para otro lado.

Por su parte, el clan Botín, a través del Santander, su fondo suizo Optimal y M&B (acrónimo de Morenés y Botín), la sociedad de inversión montada por Javier Botín y su cuñado Guillermo Morenés, marido de Ana Patricia Botín, colocaron 4.000 millones de dólares en la estafa piramidal de Madoff, 3.000 millones entre el Santander y Optimal y aproximadamente 900 por M&B (a través de los fondos LIF-USEP, Landmark y otros).

Santander, Optimal y M&B, es decir: Emilio Botín, sus hijos Javier y Ana Patricia y el marido de ésta Guillermo Morenés y Manuel Echeverría, tenían conocimiento, conforme manifiestan diversas demandas interpuestas en Nueva York, Miami y Ginebra, de que las inversiones en Madoff eran una estafa piramidal, pues así se hacía constar en, al menos, dos informes de Optimal elaborados en 2002 por Karine Paganini-Courvoisier, jefa del departamento legal, y 2006 por Rajit Jaitly, jefe de riesgos.

Además el fondo LIF-USEP en el que participaba M&B, y junto a Reliance Management BVI captaron 900 millones para Madoff, fue cerrado por UBS en marzo de 2007 ante las sospechas de fraude de lo que tuvieron perfecto conocimiento tanto Javier Botín como Guillermo Morenés.

Curiosamente, poco después antes del verano de 2007, el matrimonio compuesto por Ana Patricia Botín y Guillermo Morenés acudieron a visitar a Bernard Madoff a sus oficinas del Lipstick Building de Nueva York, como reconocería Madoff en una declaración que obra en poder de cuartaedicion.com.

Tras su entrevista con Madoff, y pese a la información de que disponían, la sociedad de Guillermo Morenés y Javier Botín, M&B Capital Advisers, creó el sub-fondo de Alternative Advantage plc, Landmark Investment Fund Ireland, a través del cual, y con la ayuda de Manuel Echeverría, el amigo de Bernie Madoff y gerente de Optimal, continuaron canalizando 143 millones de dólares en el fraude de BLMIS, en el breve espacio de tiempo desde su creación, en octubre de 2007, hasta que éste fuera detenido y su empresa BLMIS intervenida, en diciembre de 2008.

Prepárense, porque todo esto no es más que un aperitivo, y vamos a contarles mucho más, con todo lujo de detalle y referencia a las demandas interpuestas contra Javier Botín, Guillermo Morenés, Manuel Echeverría y las empresas relacionadas con el Santander y el clan Botín; en próximas entregas dedicadas en exclusive al mayor fraude financiero de la historia del que fue cómplice el clan Botín al disponer de informes que les advertía del fraude a los que hicieron oídos sordos, y hacienda la vista gorda continuaron captando y colocando fondos para Madoff, cobrando por ello píngües comisiones.

Si quieres puedes invitarnos a un café y así ayudarnos a mantener el periódico aquí:

Últimos artículos