martes, septiembre 28, 2021

A tiros en Cartagena: Okupas de la Urbanización Mediterráneo se lían a balazos para evitar su desalojo

Pordría interesarte...

Vecinos de la zona desmienten tal información y aseguran que fue una pelea entre bandas por tema de drogas

¡A tiros! De película. Momentos de máxima tensión los vividos ayer en la calle Jade de la Urbanización Mediterráneo (Cartagena). Aunque hay versiones para todos los gustos sobre la realidad de los hechos.

Mientras Policía y medios de comunicación afirman que la grave trifulca fue debido a que okupas se liaron a tiros contra miembros de una empresa de desocupación, vecinos de la zona desmienten tal información y aseguran que la pelea a tiros y navajazos fue entre dos bandas por tema de tráfico de drogas.

«Es mentira lo que publican los medios. No fue por temas de okupas. Ahí hay un piso franco de drogas desde hace tres años. Sólo tienen que venir de madrugada y verán el tráfico que se encuentran en la zona. No para de entrar y salir gente. La Policía lo sabe y no hace nada al respecto», informó un vecino de la zona.

Otro apuntó que «son dos bandas. Una de colombianos y la otra creo que de rumanos. Se han enfrentado. Unos han disparado al aire y han perseguido a los otros. La Policía ni ha subido al piso. Han puesto a agentes por la zona, pero nada más».

Por otro lado, tanto Policía como medios de información de Cartagena afirman que se trató de tiros al aire de unos okupas para dispersar a dos empleados de una empresa de desocupación. Unos okupas de etnia gitana que se enfrentaron a dos empleados colombianos de dicha empresa. Primero con tiros al aire y después intentado apuñalar por la espalda a uno de los trabajadores.

El suceso ocurrió sobre la una de la tarde de ayer. Dos trabajadores (al parecer colombianos) de una empresa que recupera viviendas estaban preparados para entrar al inmueble de la calle Jade cuando un okupa llamó a familiares y entre todos consiguieron echar a los dos trabajadores.

Primero, y de forma muy violenta, un okupa se encaró a los empleados de la empresa. Después disparó al aire y en la huida de los trabajadores intentó apuñalar a uno por la espalda.

Fue uno de los trabajadores de la empresa, que al parecer se identificó a la Policía como ‘empleado de mediación’, el que dio la voz de alarma para que las autoridades acudiesen de inmediato al lugar de los hechos.

Se escondió en un bar cercano y afirmó que su compañero fue metido a la fuerza en un coche gris. Curiosamente, la Policía más tarde informó que no hubo heridos de carácter grave…Por cierto, ¿qué pasó con el trabajador que metieron a la fuerza en el coche gris?

La Policía sigue buscando a los okupas responsables del tiroteo y mantiene la investigación abierta.

Despliegue policial

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron cuatro patrullas de la Policía Local y tres de la Nacional. «Un caso de usurpación de bienes inmuebles, en el que los propietarios han contratado a una empresa de desalojos y los okupas se han resistido y agredido a los de la empresa», señalaron fuentes policiales.

Al parecer, casualmente, un policía fuera de servicio pasaba por la zona en el momento que se produjeron las detonaciones y los okupas pudieron confundirlo con empleados de la empresa de desocupación. «Escuché tiros contra mi coche» (iban sus hijos dentro del vehículo). La realidad es que no se encontraron impactos de bala en el vehículo, pero sí casquillos en la zona, por lo que las balas pueden ser de fogueo.

La verdad es que la historia es surrealista. Lógicamente, creemos al cien por cien la versión de la Policía y de los medios de información, pero es más que curioso que vecinos que presenciaron los hechos afirmen y reafirmen que fue una pelea entre bandas por tema de drogas. Que de okupas nada. Bandas que operan en un piso franco que lleva en la zona ya hace tres años. Además, echan la culpa a la Policía porque dicen que lo saben perfectamente y no hacen nada al respecto.

«Un día va a pasar una desgracia muy gorda. Ha sido de película. La gente refugiándose donde podía mientras se oían los disparos. Es una zona muy peligrosa donde se juntan muchos camellos y nadie hace nada al respecto», comentó otro vecino de la zona.

Si quieres puedes invitarnos a un café y así ayudarnos a mantener el periódico aquí:

Últimos artículos