lunes, enero 24, 2022

La Comunidad creará un servicio de atención especializada para víctimas de violencia por su orientación sexual

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También habrá un programa específico para personas con problemas de salud mental

Ya no saben que crear y en qué gastar el dinero. Con la falta que hace en la CARM.

La Vicepresidenta y Consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social (no se si se nos olvida algún cargo más), Isabel Franco, acaba de presentar en la Asamblea Regional de Murcia los presupuestos para 2022 y su departamento gestionará la friolera de 451 millones de euros. Casi un 9% más que en el ejercicio anterior.

Dichas cuentas deben permitir a Isabel Franco reforzar sobradamente los sectores de los que se encarga. Por ejemplo, cuidados de mayores, personas con discapacidad…

El problema radica ahora en gestionar bien el dinero y no gastarlo en sandeces. Tarea difícil.

Hablando de sandeces, Isabel destacó como novedad para el próximo año la creación de oficinas, por valor de 50.000 euros, para la atención personalizada de ‘víctimas’ que han sufrido violencia por su orientación sexual. Apaga y vámonos.

Si nuestra sociedad está infestada de denuncias falsas desde que Montero y su séquito subieron al poder, imaginen lo que puede suponer esto. Imaginen lo que puede acaparar este invento ‘progre’. Ya hemos sido testigos no hace mucho de un cruel asesinato que la Izquierda condenó como violencia por orientación sexual y luego resultó que NO. Fue un desgraciado asesinato sin más.

También habrá un servicio específico para atender a personas con problemas de salud mental. Dispondrá de 600.000 euros de fondos, que servirán para el aumento de plazas y recursos sociales del que se beneficiarán unas sesenta personas.

La mayor parte del presupuesto irá a parar a IMAS, más de 339 millones y medio. La Ley de Atención Temprana tendrá una partida, en la reserva, de 6,2 millones de euros. La aprobación esta prevista para la próxima semana en la Asamblea.

Ojo, 300.000 euros serán destinados para que empresas de menos de 50 trabajadores implanten planes de igualdad. Otros 300.000 para la creación de nuevos programas de sensibilización para la prevención de la violencia sexual y 200.000, como novedad, para la creación del centro de atención especializada a las familias con menores en riesgo de exclusión.

En definitiva, cosas buenas lógicamente y mucho dinero, desde nuestro punto de vista, tirado a la basura en sandeces de las que sólo se beneficiarán unos pocos que tienen que justificar su puesto de trabajo y su suculento sueldo.

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