jueves, diciembre 8, 2022

Cartagena, la ciudad sin ley cuando llega el fin de semana

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Graves altercados en las fiestas de la Aljorra, con Torralba como testigo y sin patrullas que pudiesen frenar una brutal pelea que se originó entre decenas de marroquíes

Lo venimos denunciando desde hace ya varias semanas. Tendrá que pasar algo muy grave para que se tomen cartas en el asunto. Sinceramente, es vergonzoso tener que informar de hechos así en una ciudad como Cartagena y alrededores. Y lo peor de todo es que nuestros máximos responsables han sido testigos directos de la situación tan lamentable en lo que se refiere a seguridad ciudadana que atraviesa la Trimilenaria y sus cercanías. ¿Tomarán ahora cartas en el asunto?

El Parque de Seguridad volvió a estar cerrado el pasado fin de semana porque no hay policías para situar en la puerta. No hubo patrullas suficientes en el Algar, Pozo Estrecho, Los Dolores, La Azohía… y el mínimo de servicio en Cartagena, metido en el Carnaval…

Lógicamente, estaba más que claro que nos íbamos a encontrar con varios conflictos a lo largo del fin de semana y que no habría suficientes agentes para hacer frente a todas las llamadas de emergencia. Dicho y hecho.

Fiestas de le Aljorra, peleas entre marroquíes con Torralba como testigo

Las fiestas de la Aljorra celebradas el pasado fin de semana se saldaron, para variar, con numerosos altercados. El más destacado ocurrió cerca de las cuatro de la mañana, cuando el único patrulla de la Guardia Civil tuvo que pedir apoyo por una brutal pelea de decenas de jóvenes marroquíes. Acudieron entonces tres patrullas de Cartagena que, estando tan lejos, cuando llegaron al lugar de los hechos, poco se podía hacer ya. Este lamentable suceso fue presenciado de primera mano por el concejal de Festejos, Juan Pedro Torralba, y por la presidenta de AAVV.

Torralba se llevó la reprimenda de numerosos vecinos, que aprovecharon tal vergonzoso suceso para exigir al concejal más seguridad.

Un fin de semana movido donde las pocas patrullas de Pozo Estrecho y La Aljorra no pudieron acudir a todas las llamadas de urgencia.

Este hecho también se repitió en Cabo de Palos y La Manga. El pasado fin de semana se registraron varias llamadas de vecinos denunciando los numerosos botellones de jóvenes (sobre todo, en Las Dunas). Pero la policía no acudió a dicho servicio. Al mismo tiempo, la policía hizo un informe destacando que una sola unidad no podía acudir a desalojar la zona por la cantidad de gente que había.

Recordar que este hecho se ha repetido en más de una ocasión y los policías que han hecho frente a los botellones han salido mal parados ante la escasez de efectivos para lidiar con la multitud ‘bebida’.

También se registraron graves peleas en varios locales de la zona que no pudieron ser atendidas por la falta de efectivos. Toda la noche sin parar y servicios sin atender.

Cartagena oeste, cerca de convertirse en un ghetto

Una vecina de los Molinos Marfagones denunció hace escasos días que el coche de su hijo apareció una mañana destrozado. Luna reventada, cristales rotos, espejos…ruedas pinchadas…

Hechos que se repiten día sí día también y a los que no se puede hacer frente, una vez más, por la falta de efectivos policiales.

«Es vergonzoso. No hay cámaras. No hay vigilancia. No hay patrullas. Estamos abandonados a nuestra suerte», señaló la afectada a este diario.

Lo peor de todo es que no hay soluciones a la vista. La Vaguada, Cuesta Blanca, Molinos, Canteras…en definitiva toda la zona oeste de Cartagena. Una zona cada vez más conflictiva por la falta de efectivos policiales y de seguridad en general.

Una zona donde el vandalismo es el pan de cada día. Los máximos responsables, pues no vamos a señalarlos directamente…pero vamos a dar algunas pistas.

Mientras muchos vecinos hablan de un grupo de jóvenes de la zona, otros apuntan directamente a un grupo de marroquíes.

«Algunos vecinos dicen que son grupos de jóvenes de aquí. Bandas de la zona. Otros apuntan a un grupo de marroquíes que se mueven en coche y se dedican a arrojar piedras de gran tamaño a vehículos estacionados con el único fin de causar destrozos», apuntó.

Sean unos u otros, o seguramente los dos a la vez, lo que está más que claro es que faltan efectivos policiales en la zona.

«Es que estamos totalmente abandonados. La policía nos ha dicho que no se puede hacer nada. No hay cámaras de seguridad y no se puede denunciar nada. Tenemos que acudir a distintas asociaciones de vecinos y tomar cartas en el asunto. El vandalismo en esta zona está creciendo mucho y nuestras autoridades no hacen nada al respecto», terminó de decir la afectada por este último acto vandálico.

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